Así empieza el día: suena la alarma, miras la hora, avientas las sábanas y te levantas cual zombi hacia el baño. No es para nada la forma ideal de llenarte de energía para completar el día. Y no, no vamos a platicar sobre la importancia de una rutina de ejercicio y un desayuno balanceado. Es algo mucho más sencillo: estirarse.
Es en teoría muy simple, hasta instintivo de los animales. Ningún ser se dirige enteramente a su rutina inmediatamente después de despertar, salvo los humanos. Esto llega a tener repercusiones dañinas para la salud ya que dejan el cuerpo tenso durante el día y le ponen un tope al estado de ánimo. Es mejor despertar con un poco de tiempo para uno mismo.
Los beneficios de estirarse antes de salir de la cama son:
- Incrementar la irrigación sanguínea al cuerpo
- Mejora la postura
- Levanta la estamina
- Reduce el dolor del cuerpo entumido
- Alivia el estrés
Es importante estirarse con cuidado y así evitar lesiones que te molesten durante el día. Una manera fácil de empezar es de la parte superior del cuerpo a la inferior. Primero el cuello, espalda y brazos, seguido por la cadera piernas y pies. Los movimientos no deben ser forzados, únicamente los que el cuerpo naturalmente logra para no causar molestias.
Toma cinco minutos cuando menos, pero es la diferencia entre sentirse muerto viviente y una persona funcional. ¿Quieres sentirte aún mejor durante el día? Estírate un poco luego de estar sentado una hora o más. Para llevarlo al siguiente nivel, hazlo antes de dormir. Tú y tu cuerpo sentirán la diferencia.