Audemars Piguet Code 11.59 Starwheel y el arte de leer la hora sin agujas.
¿Qué pasaría si un reloj dejara de utilizar agujas para decir la hora?
AP responde a esta pregunta con una de sus creaciones más inusuales. El Audemars Piguet Code 11.59 Starwheel.
Esta pieza que sustituye las tradicionales manecillas por tres discos giratorios, transforma algo tan cotidiano como consultar la hora en una experiencia completamente distinta.

La hora errante
A primera vista, la esfera parece más cercana a un pequeño sistema planetario que a un reloj convencional.
Sobre un fondo de aventurina azul, tres discos de aluminio ennegrecido se desplazan constantemente y revelan las horas conforme avanzan. Cada uno contiene cuatro cifras y gira de manera independiente, creando una indicación del tiempo que cambia continuamente y que nunca presenta exactamente la misma composición visual.
Detrás de este mecanismo existe una historia que se remonta varios siglos atrás. La llamada “hora errante” nació en el siglo XVII como una alternativa a las agujas tradicionales. Posteriormente fue recuperada por Audemars Piguet en 1991 bajo el nombre Starwheel.
Más de tres décadas después, la Manufactura retoma aquella idea y la incorpora al lenguaje contemporáneo de la colección Code 11.59.

Innovación y sofisticación
La lectura funciona de una manera tan sencilla como poco habitual. A medida que uno de los discos se posiciona sobre el arco graduado de 120 grados situado en la parte superior de la esfera, la hora queda acompañada por los minutos correspondientes. El mecanismo hace que los discos roten y cambien de posición a lo largo del día, creando la sensación de que pequeñas órbitas recorren la superficie del reloj.
La estética refuerza todavía más esta idea. La aventurina azul de la esfera evoca un cielo nocturno, mientras que los discos negros parecen desplazarse sobre él como cuerpos celestes.
La caja de 41 mm combina oro blanco de 18 quilates con una carrura de cerámica negra y alterna superficies satinadas y pulidas. Por su parte, una correa de caucho negro aporta un contraste contemporáneo a la sofisticación de la pieza.
Con el Audemars Piguet Code 11.59 Starwheel, la Maison demuestra que incluso una acción tan familiar como mirar la hora puede reinventarse.
Aquí, el tiempo no avanza simplemente alrededor de una esfera. Se mueve, cambia de posición y se convierte en el protagonista absoluto del reloj.
Una complicación nacida hace siglos que, en manos de la Manufactura, encuentra una nueva forma de mirar hacia el futuro.


