A pesar del Covid-19 y sin invitar a Susana Distancia, el pasado sábado 27 de junio, la antigua cárcel de Brushy Mountain State Penitentiary de Petros (en Tennessee, Estados Unidos) fue el escenario de un concierto.
Como si no existiera el Covid-19, poco más de 4,000 personas sin cubrebocas y sin caretas, se congregaron para cantar, bailar y corear las canciones de Chase Rice, cantante de música country.
En el local que tiene una capacidad máxima de 10,000 personas, no se practicó ninguna norma de seguridad e higiene, por lo que se esperan contagios entre los asistentes.
Las críticas
Chase Rice recibió críticas luego de que un video de su concierto mostrara a un gran grupo de personas juntas y sin protección.
Redujimos drásticamente la capacidad máxima del lugar de 10,000 a 4,000 (inferior al 50% recomendado por el estado de Tennessee). Hubo menos de 1,000 boletos (954 boletos vendidos y 809 boletos escaneados) en la presentación del sábado por la noche. Eso proporcionó un amplio espacio en el área al aire libre para que los fans se distribuyeran cómodamente
Comentó el representante de Rice en un comunicado.
Sin embargo, varios músicos de la escena, como Kelsea Ballerini, le han reprochado su falta de consideración con los fans y su desprecio por los artistas que están sufriendo graves pérdidas económicas y que sí están obedeciendo los protocolos.
Imagine being selfish enough to put thousands of people’s health at risk, not to mention the potential ripple effect, and play a NORMAL country concert right now. @ChaseRiceMusic, We all want (and need) to tour. We just care about our fans and their families enough to wait. ??♀️ https://t.co/eJaLnGu28k
— Kelsea Ballerini (@KelseaBallerini) June 28, 2020
De acuerdo a su página web, el próximo concierto de Rice está programado para el viernes 3 de julio en Paramount Arts Center en Ashland, Kentucky.







