El sedentarismo es un asesino silencioso que se acrecenta cuando no haces ejercicio, ya sea por cansancio, falta de tiempo e incluso por el trabajo. Está ligado a problemas cardíacos, de espalda y de sobrepeso.
La realidad es que el ser humano, al igual que el resto de los animales, necesitamos un equilibrio entre comodidad y actividad. Para nuestro cerebro primitivo, el estar sedentario es mejor porque significa que no hay depredadores cerca y tenemos comida de sobra. Todo muy cómodo… si aun fuéramos cavernícolas.
Tenemos que encontrar una manera de agregarle movimiento a nuestro día y lograr un estilo de vida balanceado. Es mucho más fácil de lo que pensamos. Sólo hay que ser constantes.
- Estaciona tu coche más lejos

Lo puedes hacer en tu oficina, en las tiendas, incluso en la calle. Día con día se acumularán más pasos en tu actividad física. Ayudará a tu cuerpo y a que encuentres lugar más rápido. ¡Todos ganan!
- Usa las escaleras

En medida de que te sea posible, procura tomar las escaleras. Las escaleras eléctricas y elevadores deben ser para quienes llevan mucha prisa o necesitan asistencia de movilidad. Dale su lugar a quienes requieren este servicio y sube las escaleras a pie. Verás que hasta están más vacías.
- Muévete en tu trabajo

Tu tiempo de oficina se puede llenar de actividad con un poco de ingenio. En lugar de preguntar cosas sencillas por mensaje, camina al escritorio de tu compañero. Cada hora levántate y camina unos minutos. Incluso podrías organizar que las juntas sean caminando. Las walking meetings son benéficas para todos: nadie se aburre y el cambio de ambiente promueve la creatividad.
- Ejercicio con series

Mucho de nuestro entretenimiento es sentado. Una medida drástica pero efectiva para ver tus programas favoritos y estar activo es que únicamente veas la tele haciendo ejercicio. Puede ser en la caminadora, la bici de ejercicio, haciendo abdominales… Es un paso fuerte, pero que puede cambiar tu rutina para bien.

