Cada vez hay más gente que va al gimnasio. Buscan superarse y tener un estilo de vida más sano. Pero con tanta convivencia, uno puede toparse con interacciones sociales difíciles. Seas novato o veterano en el mundo de los gimnasios, todo mundo puede cometer errores de cortesía simples. Un poco de práctica y ser consiente de tus compañeros harán que ejercitarse sea un gusto rutinario.
Limpia el equipo
Aun si no sabes si se tiene que limpiar o no, lo mejor es pasarle una toalla después de usarlo. Verifica las reglas de tu gym y si es obligatorio usar toalla, úsala. No es únicamente para secarse el sudor de la cara, es también para colocarla en el asiento de los aparatos. Si te da algo de incomodidad usar las que provee el gym, lleva una tuya. Este es un rubro en el que hay que ser firmes. La higiene es básica para cualquier espacio.

El respeto a la rutina ajena es la paz
Si estás esperando a que se libere un aparato o área de trabajo, no te pongas cerca de los otros usuarios para apresurarles. Es de mal gusto y agresivo para quienes tienen poca experiencia. Por otra parte, no acapares las máquinas y las pesas. Haz tus repeticiones, limpia, pon todo donde va y sede el lugar a los demás.

Deja que el entrenador haga su trabajo
Por más experiencia y conocimientos que tengas, no busques corregir a otros usuarios en su forma de entrenar. Si notas que alguien se puede lastimar, ve con el entrenador en turno y coméntale la situación. Tú haz tu rutina como sabes hacerla y podrás predicar con el ejemplo. También puede ser el caso de que te corrijan a ti. Es importante saber tomar la oportunidad de mejorar con educación y no ofenderse.

Evita el ruido
La gran mayoría de los asistentes de un gimnasio van por su cuenta y con audífonos. De por sí es difícil concentrarse con la música a todo volumen de las bocinas, por lo que procura no tomar llamadas dentro del área de ejercicio. Si es urgente, contesta afuera. Algo muy importante, no avientes las pesas a menos que estés en peligro. Asusta a la gente, puedes dañar la duela e incluso lastimar a alguien más.

Un tip extra: no hagas bufidos al cargar las pesas. Es normal que el esfuerzo sea mayor y sacar aire se dificulte, pero por el bien de tus pulmones y tu imagen pública, trata de no gritar. Mejor pídele al entrenador en turno que te muestre una técnica adecuada de respiración profunda.

Higiene personal, por favor
Si eres de los que les gusta ir en la mañana, puede que no vayas recién bañado al gym. Esto es perfectamente comprensible, pero es una cortesía el darse un baño francés y ponerse desodorante. Por lo menos pasarse una toallita húmeda. Además de no fumigar el área de ejercicios, tu ropa deportiva tendrá mayor vida útil. Hablando de ropa, es importante lavarla también. Más allá de la cortesía, evitarás que se construya un cultivo de bacterias sobre tu cuerpo.
El cuidado en las regaderas es vital. Lleva sandalias para evitar compartir enfermedades y también que se te pasen a ti. Verifica que tu kit de baño esté limpio, por tu salud y la de los demás.


