Vacaciones planeadas con una semana de anticipación. Los viajes de último momento marcan el verano de los mexicanos.
Este verano, la espontaneidad está redefiniendo la forma de viajar de los mexicanos. 6 de cada 10 viajeros planifican sus vacaciones con una semana de anticipación. Es decir, casi 60% decide su próximo destino con apenas siete días de anticipación, según datos de Despegar, la travel tech líder en América Latina.
Lejos de significar menor planeación, este comportamiento refleja a un viajero que busca resolver en menos tiempo experiencias cada vez más completas y personalizadas.
“Hoy observamos a un viajero mucho más audaz y espontáneo. Que decide su escapada con pocos días de antelación pero con expectativas muy altas sobre la calidad de su viaje. La tecnología se ha convertido en la gran aliada de estas decisiones de último momento, permitiendo transformar la inspiración instantánea en un itinerario perfectamente estructurado en cuestión de minutos”, destacó Claudia Alva, VP y Country Manager de Despegar en México.
Los principales destinos
De acuerdo con un análisis reciente, este comportamiento coincide con un creciente interés por destinos internacionales y grandes ciudades.
Tokio, Japón, registra un crecimiento de 118% en las búsquedas. Es seguido por Anaheim, California (+46%), Madrid (+43%), Nueva York (+39%) y Los Ángeles (+37%).
Dentro de México, Durango destaca con un incremento de 74%, mostrando también el interés por destinos nacionales con una oferta cultural diferenciada.
Viajes con tecnología
Ante ventanas de decisión cada vez más cortas, la tecnología juega un papel central para simplificar procesos que antes podían tomar días.
Herramientas de inteligencia artificial generativa como SOFIA, la asistente de viaje con IA de Despegar, acompañan al usuario desde la inspiración y la búsqueda hasta la atención postventa. Permitiéndole así comparar alternativas y adaptar su viaje de acuerdo con sus necesidades.
En este contexto, los paquetes turísticos cobran especial relevancia al permitir integrar vuelo, alojamiento y actividades en un mismo proceso.
Para quienes organizan una escapada con pocos días de anticipación, esta integración reduce pasos y facilita construir un viaje completo de forma más ágil, práctica y personalizada.